Manejarse en un nuevo entorno desconocido puede resultar al principio una tarea pesada y compleja. Sin embargo, en las siguientes líneas intentaré dirigiros de la manera más simple posible hacia las infinitas posibilidades que se nos acaban de abrir.
Tanto si acabas de instalar Linux en una máquina virtual como si lo has hecho directamente sobre el equipo, lo que sigue a continuación es exactamente lo mismo en ambos casos.
Lo primero que se nos presenta en este nuevo sistema es una interfaz gráfica, también conocida como entorno de escritorio. Esté nuevo escritorio es completamente distinto al que tenemos en otros sistemas. En el caso concreto de Ubuntu 12.04 LTS la interfaz predeterminada no es otra que la llamada Unity desarrollada por Canonical para Ubuntu, he implementada a partir de la versión 11.10 del mismo sistema.
Como cualquier otro entorno de escritorio, Unity presenta sus ventajas e inconvenientes. Desde El Mundo Del Linux animamos a todos lo que acabáis de instalaros en Ubuntu a que lo probéis. Es posible que a más de uno os convenza y decidáis no cambiarla. Pero para aquellos que no os resulte fácil de manejar hemos preparado lo que a continuación os comentamos.
Como ya hemos dicho en alguna otra ocasión, Linux nos permite modificar lo todo. Lo que quiere decir que podremos adaptar cualquier parte del sistema y hacerlo único, hacer que encaje a la perfección con nuestros gustos y necesidades. Por eso empezaremos por explicar como instalar alguna que otra aplicación en vuestro recién adquirido sistema. Para ser exactos explicaremos como descargarnos e instalar dos entornos de escritorio de dos maneras distintas, aunque estos conceptos se aplican a cualquier aplicación de Linux.
Instalar una aplicación usando un repositorio gráfico
Usar una aplicación de repositorio gráfico es la manera más sencilla de instalar cualquier aplicación en un sistema Linux. Un repositorio no es otra cosa que un servicio que descargara, instalara y configurará las aplicaciones que le indiquemos. Además, al usar una versión gráfica el proceso será aún más simple.
Es posible que está descripción aún no os resulte del todo precisa, que aún no sepáis que es un repositorio; pero yo os aseguro que la inmensa mayoría ya los conoce. GooglePlay, AppStore o la WindowsStore son los tres repositorios gráficos para Android, iOS y Windows, respectivamente. En el caso de Ubuntu, su repositorio se llama centro de software de Ubuntu (Imagen 1) y será la principal fuente de software en nuestro sistema.
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Imagen 1: centro de software de ubuntu. |
Dentro del repositorio encontraremos un buscador en la parte superior derecha en el que escribiremos GNOME, y de los resultados mostrados iremos al que dice GNOME SHELL (Imagen 2). Al pulsar el boton Instalar deberemos introducir la contraseña de usuario y el repositorio se encargara del resto.
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Imagen 2: instalando GNOME SHELL. |
Ya sólo queda probar su uso, para ello es necesario reiniciar el equipo. Cuando esté vuelva a iniciarse nos dará la opción a seleccionar el entorno de escritorio con sólo pulsar el botón situado a la derecha del nombre de usuario en la pantalla de acceso (Imagen 3 y 4).
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Imagen 3: botón para seleccionar entorno de escritorio. |
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Imagen 4: entornos de escritorio disponibles. |
Por último os dejamos una imagen de GNOME Classic ya instalado.
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